lunes, 25 de febrero de 2013

Mi cuaderno dorado

"Yo ya me despedía y palpitante cerca mi labio de tus labios rojos, ... hasta mañana.. susurraste; yo te miré a los ojos un instante y tú cerraste sin pensar los ojos y te robé el primer beso; alcé la frente iluminado por mi dicha cierta"  

Y allí le vi, esperándome... como un adolescente, ilusionado por un reencuentro largamente esperado. En una de sus manos sostenía algo que parecía un libro, un regalo.. y en la otra una flor, una rosa roja simbolizando aquello que ya se pudo vislumbrar en un beso tan pequeño como un adarme. Tembloroso se acercó a mí, no sabiendo si besarme en el rostro o en los labios. Yo no dudé, le besé tenuamente en los labios y nos cogimos de la mano. Esas manos que ya no pueden estar una sin la otra, que se buscan y se encuentran, se complementan perfectamente. Entonces me ofreció ese regalo, lo tomé y lo abrí...un cuaderno precioso y delicado, de color dorado donde yo podría tomar mis notas... "esas que dices que aprendes... hables contigo de las cosas que te pasan, de las que sientes.... y que hoja a hoja vayas enhebrando una voz que responda, que te alumbre en el caminar de la vida que nos queda...." Yo le dije... "Si tu quieres, quiero".... Y así comenzó una gran historia de amor....

Marta Jazz

1 comentario:

  1. Este poeta expresa muy bien, cual era y es mi deseo con el cuaderno y con mi vida....

    Nunca fui tan hermosa
    como ahora que sé que tú me amas.
    Nunca este rumor de océanos en mi vientre nunca este viento de quebradas en mis manos nunca mi cabello prendido de hogueras
    ni esta ambrosía en mis labios.
    Nunca mis piernas de perfiles ligeros
    ni mis caderas esbeltas como gacelas
    nunca en mis pechos arroyos transparentes
    ni estos cauces recorriendo mi espalda. Nunca, nunca, nunca...

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